La crisis de Godoy Cruz tocó un nuevo fondo este lunes 25 de agosto tras caer por 2 a 0 ante un Vélez Sarsfield que vive una realidad diametralmente opuesta. El partido, disputado por la sexta fecha del Torneo Betano Clausura 2025, fue un reflejo de dos equipos en trayectorias opuestas: uno que no encuentra el rumbo y otro que se ilusiona en todos los frentes.
La noche en el estadio Feliciano Gambarte se tornó oscura para el «Tomba» a los 23 minutos del primer tiempo. En una jugada desafortunada, un centro preciso de la figura de la cancha, Maher Carrizo, fue desviado por el defensor local Mateo Mendoza hacia su propio arco, decretando un 1-0 que caló hondo en el ánimo del equipo.
Apenas ocho minutos después, el propio Carrizo se vistió de verdugo. Con una ejecución magistral, el joven talento de Vélez clavó un zurdazo letal de tiro libre al primer palo del arquero Franco Petroli, sellando un 2-0 que sería definitivo. El golazo no solo sentenció el partido, sino que también subrayó la superioridad anímica y futbolística del «Fortín».
El segundo tiempo trajo consigo uno de los momentos más esperados por el fútbol argentino: el debut de Manuel Lanzini con la camiseta de Vélez. El ex River Plate y West Ham ingresó a los 36 minutos en reemplazo de la figura, Maher Carrizo, sumando jerarquía a un equipo que ya funciona a pleno bajo la dirección de Guillermo Barros Schelotto.
Mientras Vélez disfruta de su racha positiva, clasificado a cuartos de final de la Copa Libertadores y ahora en la cima del torneo local con 11 puntos, Godoy Cruz se ahoga en un mar de dudas. El equipo dirigido por Walter Ribonetto acumula su cuarta derrota consecutiva, viene de ser eliminado de la Copa Sudamericana y, con apenas tres unidades, aún no conoce la victoria en el campeonato. La presión del promedio del descenso se siente cada vez más fuerte en Mendoza.
La imagen final del partido fue un fiel reflejo de la actualidad de ambos: Vélez, sólido y confiado, administrando la ventaja con la tranquilidad de quien se sabe superior; Godoy Cruz, un manojo de impotencia, luchando contra sus propios fantasmas y un futuro que parece cada vez más incierto.